viernes, 19 de febrero de 2016

Mitos de la homosexualidad

  • Ser homosexual es “anormal”.
  • Si es una “opción” sexual, puedo elegir otra.
  • La homosexualidad es producto de una mala crianza o por familias disfuncionales.
  • Los homosexuales no tienen parejas estables.
  • Los homosexuales “acosan” a gente de su mismo género.
  • Los homosexuales son perversos y degenerados.
  • Con una buena terapia puede “convertir” a un homosexual.
  • La homosexualidad no es algo “natural”. 
  • Los padres homosexuales no pueden criar niños.
  • La homosexualidad “se puede curar”.
Diana Finica

La homosexualidad en diferentes países

Ser homosexual se considera un delito que se castiga con pena de muerte en países como: Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán, Yemen, Nigeria, Somalia.

En algunos países se les prohíbe la entrada a los homosexuales:
Lesoto: Suazilandia, Belice, Trinidad y Tobago.

Los países que han legislado y permiten el matrimonio en personas del mismo sexo son: Países Bajos, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina.

A los homosexuales se les ha dado el derecho de adoptar niños en:
Sudáfrica, Israel, Andorra, Bélgica, Islandia, Holanda, Noruega, España, Suecia, Reino Unidos, *Algunas provincias de Canadá, Brasil, EU y Australia.

Diana Finica

jueves, 18 de febrero de 2016

Los roles maculinos y femeninos según la sociedad


En nuestro país se ha estudiado el estándar en las prácticas de crianza de ambos sexos y los resultados reflejan que:



  • En nuestra cultura se espera que los adolescentes varones mantengan relaciones sexuales con la mayor cantidad posible de parejas, mientras que las adolescentes deben permanecer vírgenes hasta el matrimonio.
  • Las mujeres son percibidas prefiriendo la abstinencia sexual, con poco poder en las relaciones sexuales, y con dificultades para solicitar el uso del condón a sus parejas masculinas, puesto que esto está virtualmente censurado, al menos en el caso de mujeres casadas.
  • Los varones son educados como “depredadores” que deben ser temidos, que no sienten miedo y que aprenden a lograr metas manteniendo una actitud agresiva. Aprenden a asumir las situaciones potencialmente peligrosas como insignificantes. Si el peligro es alto, deben desafiarlo directamente para no ser tildados de cobardes o “histéricos”, una característica atribuida a las mujeres.
  • Las niñas, en cambio, son educadas generalmente como presa potencial de hombres peligrosos a quienes deben temer y aprender a evitar, manteniendo una actitud defensiva y cautelosa ante ellos. Las mujeres aprenden a reconocer las situaciones potencialmente peligrosas, a vivir evadiendo, evitando o escapando de la fuente de peligro.

Hoy en día ya no es tan importante el hecho de que las chicas lleguen vírgenes al matrimonio pero si el hecho de que pueden estar con un determinado número de hombres, porque si no la llamarían golfa, ya que en las chicas no está bien visto que tengan relaciones con quien quiera. Pero en cambio en los chicos con cuantas más chicas se acuesten más viriles y geniales son. En esta sociedad pone a la mujer por debajo del hombre menospreciándola y haciendo que el hombre de una manera dirija a la mujer diciéndole lo que tiene que hacer.


Alexandra Floarea

martes, 16 de febrero de 2016

El desarrollo moral en la adolescencia

Según las etapas del desarrollo moral de Kohlberg, los adolescentes, al igual que la mayoría de los adultos, suelen estar en el nivel II, que incluye las etapas 3 y 4. Es decir, han interiorizado los estándares de los demás y se ajustan a las convenciones sociales, apoyan el status quo y piensan en términos de hacer lo correcto para complacer a otros u obedecer la ley. Solamente un pequeño número de personas parece alcanzar el nivel III, tanto en la adolescencia como en la edad adulta.


El ambiente que rodea a los adolescentes ejerce una influencia sobre su desarrollo moral. La moralidad tiene al menos dos dimensiones: justicia en relación con los derechos del individuo, y cuidado derivado de un sentido de responsabilidad hacia sí mismo y hacia los demás. La teoría del Kohlberg se centra en la primera dimensión, la justicia, que parece ser un punto de vista con una orientación más masculina.

La investigadora Carol Gillian ha considerado la moralidad desde un punto de vista más femenino, con énfasis sobre la responsabilidad en las relaciones. Para evaluar el desarrollo moral de las personas desde esta perspectiva se utiliza la entrevista de la ética del conflicto, en la que se presenta a los adolescentes un conflicto de la vida real y se pregunta a los adolescentes qué debería hacer la persona implicada en dicho conflicto. Parece ser que cuanto mayor sea la edad del sujeto, se obtiene mayores niveles en la ética del conflicto.

Niveles de la ética del conflicto

Nivel 1. Supervivencia. Cuidar de sí mismo para garantizar la propia felicidad y evitar sufrir o ser herido.

Nivel 1.5. Transición de la supervivencia a la responsabilidad. Un nuevo entendimiento de la conexión entre el yo y los demás, junto con el concepto de egoísmo. Aunque consciente de las necesidades de los otros, el cuidado de sí mismo sigue siendo lo más importante.

Nivel 2. Bondad. Cuidar de los demás elaborando el concepto de responsabilidad: Lo "correcto" se define por la iglesia, los padres, la sociedad, etc. Consideran que es egoísta actuar en su propio interés y que deben poner los intereses de los demás por encima de los propios.

Nivel 2.5. Transición de la bondad a la verdad en la relación. Reconsideración de la relación entre el yo y el otro: ¿Es "bueno" proteger a los demás a expensas de uno mismo? Más flexibilidad, análisis y lucha con los dilemas.

Nivel 3. Cuidar de sí mismo y de los demás. Se centra en la dinámica de las relaciones mediante un nuevo entendimiento entre los demás y el yo: condena herir y explotar; toma la responsabilidad por las opiniones. Consideran que es tan malo ignorar sus propios intereses como ignorar los de los demás. Un modo de llegar a este entendimiento procede del interés por tener una conexión profunda con los demás. Una relación implica a dos personas, y si una de ellas es menospreciada o se menosprecia a sí misma en favor del otro, la relación se daña.

Sergio Barragán

lunes, 15 de febrero de 2016

Cómo podemos ayudar a los niños con síndrome Down a controlar su estado emocional

En muchas ocasiones podemos prevenir su enfado y adelantarnos a la situación sin que eso implique que el niño haga lo que se le antoje. Por ejemplo:

  • Si sabemos que le dan miedo las películas de animales, no dejaremos que sus hermanos las pongan en su presencia. 
  • Si somos conscientes de que le cuesta cambiar de actividad, cuando se desea que la cambie, anunciárselo con el suficiente tiempo para que pueda ir acostumbrándose al cambio.
  • Si le gustan los juguetes de su cuarto colocados de una determinada manera intentaremos, al limpiar, no cambiarles de sitio.
  • Si le gusta jugar con la arena cuando va al parque, intentaremos que no lleve una ropa nueva para que se pueda manchar sin problema. 
En los momentos en los que se encuentre muy enfadado y antes de que comience a gritar o llorar, enseñarle algún sencillo ejercicio de respiración que le permita ir serenándose poco a poco y expresar sus quejas sin necesidad de llorar.

Enseñarles a darse a sí mismos instrucciones: “tranquilo”, “no pasa nada”, “lo he hecho muy bien”, etc.

Cuando se les observe lleno de alegría y vitalidad, valorar muy positivamente ese sentimiento pero intentar que las adecúen, tanto al momento como al contexto.

Miriam Vizcaya

Cómo controlar las emociones de los niños con Autismo

Por lo general los niños autistas tienen muchas pataletas, en donde agreden a los demás, ante esto es apropiado, cuando el niño tenga una crisis abrazarlo por 20 segundos, esto hace de castigo porque no puede moverse como desea, pero proporciona un poco de estímulo, para que disminuya la ira.

Otra alternativa para controlar las emociones de los niños con autismo es tener una educación adecuada, ya que los niños con este desorden no entienden a las órdenes normales, ni al conocimiento impartido de la forma tradicional.

Es necesario tener un poco de paciencia con los niños y no regañarlos de forma agresiva.

Para controlar las emociones de los niños con autismo son apropiadas las rutinas, al igual que el aprendizaje de música o pintura, porque por estos medios se tranquiliza y expulsa el estrés, que en muchas ocasiones le genera todo el entorno.

Miriam Vizcaya